Ayer fue un día de mierda o lo hubiera sido de no ser por el apoteósico final. Me levanté pronto y me puse a hacer las diarias con Seronius porque necesito la pasta, porque ya me he acostumbrado y porque sabía que hasta bien entrada la tarde/noche, poco podría hacer. Después de hacer todo eso y la diaria aleatoria, empecé la preparación de un formateo y reinstalación: ¡Ayer cambié mi Windows Vista por el Windows 7 por fin!
El cambio fue lento, lleno de problemillas (gracias a dios pequeños) pero me llevó gran parte de la tarde. Mientras tanto, oía al resto de Heraldos tirar a Malygos, desde aquí mis felicitaciones a todos ellos, que son unos cracks y lo estan demostrando a cada finde. También quería ir a HoR, pero los problemillas de que hablaba, hicieron que también me quedara sentado oyendo como la pobre Alve, Olaf, Idranil y Nína llegaban para caer a los pies de Arthas y no poder llegar hasta el final finalísimo. Dejadme pisar a mi HoR, nenes, que aun no la he hecho en HC, y se van a enterar Arthas y sus minions…
Por fin conseguí hacer rular el wow tal y como lo tenía en el Vista y solventar los problemas de TeamSpeak (Consejo: Si al instalar algo no os funciona bien en w7, boton derecho -> propiedades ->Compatibilidad -> ejecutar este programa como Administrador. Canela fina, hoigan) y entré con ganas de destrozar. El viernes me quedé con ganas de conseguir el cinturón de chapas de escarcha porque creía que necesitaba 50 y necesito 60, así que me propuse ponerme manos a la obra (estas cosas me cuestan) y meterme de pug en alguna raid que hiciera la semanal, que era nada más y nada menos que Lord Tuétano.
Después de MUCHO rato preguntando, esperando, anunciando y descartando (no, por muy off-tank que seas y por muchas manos que tengas, con 26k de vida no vas a aguantar en Lord Tuétano) consigo entrar en un grupo al que le faltan los dos tankes y, segun decían, dos heals. Había un druida en la raid que, asumí, era chopo. Llamo a Olafsen que también se trae a Strudel. Meten a otro tanke de los de 26k unbuffed y Olafsen, pese a llevarse las manos a la cabeza, decide cogerlo ya que él está ultradopado. Meten a otro druida y… ¿que dices, que tu que estas montando eres oso/gato? ¿Que somos dos tankes, dos heals y 6 dps? En fin… Roleamos dados para ver quien se pira y vemos que hay un DK que sigue en Dalaran y que está AUS. Kick y buscamos otro heal. Otro chopo, vamos con tres chopos. Empezamos los pulls y… el warrior armas 5k de dps, yo moviéndome en los 4k justillos. El resto, el que más, 3300 de dps y la pícara 2100. Olafsen (tercero en dps, por cierto) ya avisa que probablemente no lo tiraremos, pero deja que sigamos porque oye, al menos la repu la pillamos. Yo, que quería las chapas, ya me resigné. Al final, activé dos trampas (que la pícara no vio, creo que ni se dignó a buscarlas) y salieron dos esqueletos de esos enormes. Vamos atrás, probamos a tirarlos tres veces, el tercer healer que entró se pira y vemos que estaba curando una mierda… Disband y a casita.
Llegados a este punto, con el w7 a medias, sin haber podido hacer HoR, sin haber podido hacer la semanal, estaba yo con ganas de apagar el PC, servirme un Chivas 12, poner a Diana Krall o Satchmo de fondo y pasarme un rato cagándome en todo cual detective privado de los años 30 muerto de hambre. Sin embargo, llevaba toda la tarde flotando la idea: “¿Y si vamos a Ulduar y le damos un try a Leviatan? Total, lo que importa es que estemos bien equipados y lo estamos bastante para esa raid”.
Lo más jodidamente divertido que he hecho en este juego. Me dejaron llevar la moto. A mi y a Zafion, los moteros de los Heraldos, los Satanáses del Infierno. He hecho otros bosses de Ulduar antes, pero Leviatán nunca. Me encantó el rollo Mad Max de ir con las motos agarrando cosas con las cadenas y soltar aceite delante del boss para que las catapultas lo quemaran. Fue todo un caos (palmamos una vez porque no estuvimos atentos a la salida del boss), pero después nos preparamos a conciencia. Pude desahogarme a gusto, riéndome con la gente y además, Alve tuvo la suerte de pillar el Inyector de Pirita, un trinket que no se había planteado tener, pero que le viene de perlas. Y es que Alve llevaba ya tiempo sin trincar un drop que mereciese la pena y además, por ceder su puesto en Malygos esa tarde, se perdió una arma de asta que le hubiera mejorado la que tiene de Naxx10 y que además nadie se llevó porque nadie la necesitaba…
Así que fin de fiesta agradable, al menos, para finiquitar un día regulero tirando a malo. Ante eso solo puedo decir:
¡Viva las hermandades del buen rollo, el saber divertirse y el hacer las cosas bien!







